Estudio del BID destaca fuerte mejora del salario mínimo y efectos acotados en el empleo


Esta mañana fueron publicados los resultados del reciente estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre el impacto del salario mínimo en Chile, el cual concluye que los incrementos registrados entre 2023 y 2025 constituyen el mayor crecimiento promedio anual del salario mínimo real desde el trienio 1999 - 2001, fortaleciendo el poder adquisitivo de los trabajadores y consolidando su rol como instrumento relevante de equidad salarial.

El informe evidencia que los aumentos del salario mínimo beneficiaron especialmente a los trabajadores ubicados en la parte baja de la distribución salarial, alcanzando a cerca de dos millones de personas cuyos ingresos se sitúan en torno a este umbral. Para este grupo, el crecimiento de las remuneraciones fue, en promedio, cuatro puntos porcentuales superior al observado en trabajadores de mayores ingresos, reforzando el carácter redistributivo de la política.

Asimismo, el análisis histórico muestra que el salario mínimo real se ha multiplicado por cuatro desde 1990, registrando durante el período reciente el mayor dinamismo desde el gobierno del Presidente Frei. Este desempeño ha ocurrido en un contexto en que las remuneraciones reales acumulan múltiples meses de crecimiento sostenido, reflejando una mejora progresiva en el poder de compra de los hogares.

En materia de empleo, el estudio del BID identifica efectos acotados sobre la creación de empleo formal, estimados entre 0,2% y 0,4% en el período analizado, magnitud que equivale a aproximadamente 18.000 empleos acumulados entre 2023 y 2025, equivalente a menos del 3% de la creación de empleo formal durante el presente gobierno; es necesario considerar que durante este gobierno se han creado más de 700.000 empleos, de los cuales más de 558 mil corresponden a formales. En ausencia de los aumentos del salario mínimo estudiados, la creación de empleo formal habría sido del orden de 576.000, según el modelo del BID. Estos resultados se dan en un escenario donde el país ha registrado una importante generación de puestos de trabajo, con una expansión significativa del empleo formal durante los últimos años.

El documento también subraya que evaluar el impacto del salario mínimo sobre el mercado laboral presenta desafíos metodológicos relevantes, debido a la coexistencia de múltiples cambios estructurales —como reformas laborales, efectos persistentes de la pandemia, procesos de automatización y transformaciones tecnológicas—que dificultan aislar un efecto causal único de esta política.

En este sentido, el estudio del BID aporta evidencia consistente con la necesidad de interpretar los efectos del salario mínimo dentro de un contexto económico más amplio, reforzando que su impacto depende de las condiciones del mercado laboral, la estructura productiva y la evolución macroeconómica general. Este enfoque contribuye a enriquecer el debate técnico y complementa la evidencia disponible, destacando la importancia de continuar profundizando la investigación con horizontes de análisis más extensos y nuevas fuentes de datos.

Desde el Ministerio de Hacienda se enfatiza que estos resultados reafirman el salario mínimo como una herramienta relevante para fortalecer los ingresos laborales y reducir brechas salariales, al mismo tiempo que muestran que sus efectos sobre el empleo agregado han sido acotados y requieren ser evaluados con cautela metodológica.

Finalmente, el Ministerio de Hacienda indicó que el estudio constituye un insumo relevante para la discusión de política pública, al aportar nueva evidencia sobre la interacción entre salarios mínimos, empleo y distribución de ingresos en el mercado laboral chileno.