Ministerio de Hacienda fija la trayectoria de las finanzas públicas con una reducción sostenida del déficit estructural hasta 2030 y un ancla de deuda de 45% del PIB

  • La autoridad subrayó que el Decreto de Política Fiscal se enmarca en una estrategia integral que busca compatibilizar la responsabilidad fiscal con el crecimiento económico.

El Presidente de la República, José Antonio Kast y el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, suscribieron hoy el Decreto de Política Fiscal, instrumento que fija la trayectoria de las finanzas públicas del país hasta 2030.

El decreto establece una reducción sostenida del déficit estructural. En detalle, la meta de déficit disminuye de manera progresiva durante todo el período, partiendo en 2,6% del PIB en 2026 y descendiendo a 1,8% en 2027, 1,7% en 2028 y 1,6% en 2029, hasta alcanzar 1,5% del PIB en 2030, y se mantiene el ancla de deuda de mediano plazo en 45% del PIB de deuda bruta del Gobierno Central.

El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, destacó el sentido del decreto: “la situación fiscal que encontramos al asumir fue más compleja de lo previsto. Esta realidad exige actuar con responsabilidad y con decisión. Las metas que planteamos son logrables, y no responden exclusivamente a instrumentos de consolidación fiscal: dependen fuertemente de la recuperación del crecimiento económico, proceso en el cual tenemos plena confianza que va a ocurrir”.

La trayectoria establecida concentra el mayor esfuerzo de consolidación al inicio del período y mantiene una mejora gradual y sostenida hacia 2030. Con ello, el decreto busca estabilizar la trayectoria de la deuda pública y fortalecer la posición financiera del Estado. La sostenibilidad de las finanzas públicas constituye una condición necesaria para resguardar la capacidad del Estado de responder a las necesidades de la ciudadanía, enfrentar contingencias futuras y asegurar la continuidad de las políticas sociales.

Respecto de la relación entre responsabilidad fiscal y crecimiento, el ministro señaló que “la disciplina fiscal no es un fin en sí misma. Permite la continuidad de las políticas sociales y, en la medida en que hay certidumbre sobre la consistencia fiscal a futuro, se promueve también la inversión y se facilita la certeza respecto a las cargas tributarias. Eso permite crear empleo, recuperar el crecimiento económico y ampliar las oportunidades de desarrollo para las familias chilenas”.

El decreto se enmarca en una estrategia integral de política fiscal orientada a compatibilizar la sostenibilidad de las finanzas públicas con la recuperación del crecimiento, sobre la base de cuatro pilares.

El primero es la recuperación del crecimiento económico, que constituye una condición necesaria para la sostenibilidad de las finanzas públicas, en tanto una economía que invierte, genera empleo y eleva su capacidad productiva fortalece la base de ingresos sobre la cual se financian las obligaciones del Estado en el tiempo.

A ello se suma la racionalización y el reordenamiento del gasto público, asegurando que cada peso que gasta el Estado esté justificado y llegue a su destinatario, mediante el combate al fraude social, la corrección de ineficiencias y una mejor focalización del gasto.

El tercer pilar es la modernización de la gestión de la participación patrimonial del Estado en las empresas públicas, que administran activos relevantes pertenecientes a todos los chilenos, con el objeto de fortalecer su gestión, aumentar la transparencia y mejorar su contribución al desarrollo del país y a la creación de valor para los ciudadanos.

Finalmente, una gestión integral de los activos y pasivos del Fisco, que optimice el uso de los activos del Estado, fortalezca su posición financiera y reduzca los costos de financiamiento que finalmente pagan todos los contribuyentes.

El ministro reiteró el compromiso del Gobierno con la sostenibilidad de las finanzas públicas: “Cada peso que gasta el Estado es un peso de todos los chilenos, y vamos a seguir con ese celo en el cuidado de los recursos que son de todos”.